La subida de los tipos de interés golpea a España por la ‘herencia’ de hipotecas variables y la cuantía de los préstamos

Comprar una casa suele ser sinónimo de endeudarse. El acceso a financiación para adquirir una vivienda se ha dificultado en los últimos años por la subida de los tipos de interés.

 

El endurecimiento de la política monetaria por parte del Banco Central Europeo (BCE) para tratar de contener la inflación ha hecho mella sobre los hipotecados y, en general, sobre el mercado inmobiliario. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado este lunes un informe en el que analiza el impacto dispar de las subidas de tipos a nivel mundial y apunta a que en España esta decisión ha golpeado de forma más fuerte que en otros países europeos por la cuantía de los préstamos y la existencia de un importante número de hipotecados con créditos a tipo variable, aunque su proporción es cada vez menor.

La investigación del FMI señala que el impacto de la subida de los tipos de interés sobre el mercado inmobiliario ha sido mayor en aquellos países donde las hipotecas a tipo fijo no son comunes, los compradores están más endeudados, la oferta de vivienda es más reducida y su precio está más sobrevalorado. Según el análisis, las características del mercado inmobiliario español han impedido que se haya producido una fuerte transmisión de la subida de tipos a través de los tres últimos elementos (nivel de deuda, oferta y sobrevaloración), aunque los españoles sí se han resentido por la tipología de hipotecas firmadas.

Aunque desde la pandemia los préstamos a tipo fijo han crecido -suponen desde finales de 2020 más firmas mensuales que las variables-, esta opción ha sido la mayoritaria durante años. Según datos del INE, hasta 2016, el 90% de las hipotecas suscritas en España eran a tipo variable, una herencia que ha pesado al dimensionar el impacto de la subida de tipos. El endurecimiento de la política monetaria ha empujado al alza el euríbor, que es el índice de referencia con el que se calculan los intereses de la inmensa mayoría de hipotecas variables en España. Este indicador pasó de iniciar 2022 en negativo a superar el 4% en la segunda mitad de 2023, en máximos desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Esta escalada ha provocado que las cuotas mensuales de los préstamos a tipo variable se encarezcan tras cada actualización.

 

 

[Fuente «Expansión»]