Los economistas prevén que la vivienda se encarezca al menos un 5% al año por la falta de oferta y la demanda migratoria
Los precios de la vivienda seguirán subiendo al menos un 5% anual en los próximos años, según las previsiones presentadas este lunes por el Consejo General de Economistas. Es un ritmo más moderado que el registrado en los últimos años, en los que las alzas han llegado a situarse entre el 10% y el 12%, pero insuficiente para aliviar la actual crisis habitacional.
El Observatorio Financiero y Claves Económicas del primer semestre de 2026 destaca además que el país se desmarca de la tendencia del resto de Europa en este terreno. Mientras que en el conjunto de la Unión Europea el precio de un piso crece a un ritmo cercano al 3%, en el mercado español las subidas seguirán siendo muy superiores. Para los economistas, esta brecha supone un riesgo no solo para la formación de nuevos hogares, sino también para la competitividad y la cohesión social.
El fenómeno no es exclusivo de España. Alemania, Estados Unidos, Italia o Francia también han visto un tensionamiento del mercado inmobiliario. Sin embargo, el caso español presenta un agravante por la fuerte concentración de la demanda en ciudades como Madrid, Barcelona, Málaga o Valencia. La combinación de empleo, servicios, infraestructuras y oportunidades económicas atrae cada vez a más población, pero la oferta de vivienda no crece al mismo ritmo. El resultado es un mercado cada vez más tensionado, donde el esfuerzo para pagar una vivienda se sitúa entorno al 40% de la renta familiar, por encima del umbral de prudencia del 30% que recomienda el Banco de España.
Los economistas advierten además de que esta aparente moderación en el crecimiento de los precios no responde a una mejora del mercado, sino a que muchas familias, especialmente los jóvenes y los migrantes, están siendo expulsadas del mercado y el encarecimiento de las hipotecas ha frenado parte de la demanda (una hipoteca media de 300.000 euros a 30 años puede suponer cuotas mensuales de unos 1.400 euros). No obstante, el principal desequilibrio de oferta sigue intacto. Al respecto, las últimas cifras del Banco de España cifran el déficit en 750.000 viviendas, con un ritmo de construcción que está muy lejos de cubrir ese agujero.
[Fuente «El País»]




