Las comunidades vetan el piso turístico: «Casi todas las que votan lo prohíben»
La nueva ley obliga a que las comunidades de propietarios autoricen la apertura de nuevas viviendas de uso turístico. Aunque los conflictos no suelen ser habituales, la incertidumbre sobre su impacto lleva a muchas a rechazarlas.
Hasta hace poco, la apertura de una vivienda de uso turístico en un edificio dependía, en gran medida, de la decisión de su propietario y de la normativa municipal. Ahora, el escenario ha cambiado. La reforma de la Ley de Propiedad Horizontal, aprobada en 2025, ha trasladado parte de esa capacidad de decisión a quienes comparten el inmueble: los propietarios.
Desde entonces, cualquier persona que quiera destinar una vivienda al alquiler turístico necesita la autorización expresa de la comunidad de propietarios, con el respaldo de una mayoría de tres quintas partes. Un cambio que ha convertido las juntas vecinales en el lugar donde se decide no solo la implantación de este tipo de alojamientos, sino también el modelo de convivencia que quieren preservar los edificios.
La principal preocupación de los propietarios no está tanto relacionada con el turismo como con la incertidumbre que genera la llegada constante de personas desconocidas. «Lo que más inquieta es no saber quién entra y sale del edificio o el uso que se hace de las zonas comunes», señalan lso expertos. Aun así, insisten en que la existencia de viviendas de uso turístico no implica necesariamente conflictos y que, en muchos inmuebles, residentes y visitantes conviven con absoluta normalidad.
Pese a ello, la tendencia es clara. «asi el 100 % de las comunidades que administramos y que llevan este asunto a votación aprueban limitar o prohibir nuevas viviendas de uso turístico», afirma. En su opinión, la mayoría de los propietarios prefiere mantener el carácter residencial del edificio y considera que la última palabra debe recaer en quienes viven en él.
La normativa también contempla que aquellas comunidades que sí permitan esta actividad puedan establecer determinadas condiciones, como incrementar hasta un 20 % la cuota comunitaria de esas viviendas para compensar un mayor uso de los elementos comunes.
[Fuente «Antena3»]

