Inquilinos atrapados: la venta de pisos con contrato de alquiler en vigor crece y alcanza el 19% de las operaciones en grandes ciudades
La crisis de precios que se vive en el sector del alquiler está potenciando un nuevo fenómeno en el mercado español: el aumento de la venta de viviendas que se transmiten con contrato de alquiler en vigor y con inquilino dentro. Lejos de tratarse de una práctica residual, los datos apuntan a una consolidación de este tipo de operaciones, ya que a cierre de 2025 representaron casi el 15% de las operaciones, en un contexto marcado las dificultades de acceso a la vivienda.
Detrás de este fenómeno hay una paradoja. Cuando el propietario comunica su intención de vender, el arrendatario tiene derecho de adquisición preferente. Sin embargo, en la práctica, cada vez menos pueden ejercerlo. No disponen del ahorro necesario para comprar y tampoco encuentran alternativas en alquiler que encajen en precio. El resultado es una situación de bloqueo. No pueden comprar, pero tampoco pueden mudarse. Los datos confirman que no se trata de casos aislados. Según explican los expertos, «la compraventa de viviendas con inquilino sigue ganando peso en el mercado inmobiliario español». A nivel nacional, estas operaciones representaron el 13,1% en 2024 y aumentaron hasta el 14,9% en 2025.
El fenómeno es especialmente visible en las grandes capitales. En Barcelona, el peso de estas transacciones ha pasado del 15,3% en 2024 al 18,7% en 2025. En Madrid, donde ya tenían una presencia significativa, han crecido del 18,8% al 19,3%. «Estos datos reflejan una consolidación de la venta de pisos alquilados como una opción cada vez más habitual dentro del mercado residencial», subraya Cubero.
La crisis de precios que se vive en el sector del alquiler está potenciando un nuevo fenómeno en el mercado español: el aumento de la venta de viviendas que se transmiten con contrato de alquiler en vigor y con inquilino dentro. Lejos de tratarse de una práctica residual, los datos apuntan a una consolidación de este tipo de operaciones, ya que a cierre de 2025 representaron casi el 15% de las operaciones, en un contexto marcado las dificultades de acceso a la vivienda.
Detrás de este fenómeno hay una paradoja. Cuando el propietario comunica su intención de vender, el arrendatario tiene derecho de adquisición preferente. Sin embargo, en la práctica, cada vez menos pueden ejercerlo. No disponen del ahorro necesario para comprar y tampoco encuentran alternativas en alquiler que encajen en precio. El resultado es una situación de bloqueo. No pueden comprar, pero tampoco pueden mudarse. Los datos confirman que no se trata de casos aislados. Según explica Lázaro Cubero, director de Análisis del Grupo Tecnocasa, «la compraventa de viviendas con inquilino sigue ganando peso en el mercado inmobiliario español». A nivel nacional, estas operaciones representaron el 13,1% en 2024 y aumentaron hasta el 14,9% en 2025.
[Fuente «El Economista»]




