¿Puedo cerrar mi terraza o jardín sin pedir permiso a la comunidad de vecinos?

La falta de privacidad en estos espacios incita a muchas personas a querer cerrarlos o instalar muros divisorios para evitar las miradas indiscretas de los vecinos.

 

Las viviendas que cuentan con un jardín o una terraza permiten a sus propietarios disfrutar de un espacio adicional donde poder comer en verano, salir a tomar el sol, leer un buen libro, o, en definitiva, pasar tiempo al aire libre. No obstante, pese a que son lugares muy codiciados, la falta de privacidad en estos, incita a muchas personas a querer cerrarlos o instalar muros divisorios para evitar las miradas indiscretas de los vecinos. Pero, ¿es legal cerrar una terraza o jardín si pertenece a una comunidad de propietarios?.

La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) es la normativa que regula todo lo relativo a las comunidades de propietarios en España como es el uso de las zonas comunes o las reparaciones que se tengan que llevar a cabo en estos espacios. Las zonas de uso público son aquellas que pertenecen a todos los propietarios de una comunidad de vecinos, aunque las de uso privado solo son utilizadas por una persona en concreto que habita en este edificio como los patios interiores o las terrazas de los áticos.

El artículo 9 de la LPH establece que los propietarios tienen la obligación de «respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos».

 

 

[Fuente «La Razón»]

 

 

¿Existe discriminación lingüística en el mercado inmobiliario?

La misión de alquilar un piso ya es complicada por la escasez de opciones y los precios elevados, pero a esto hay que sumarle que algunas características de los arrendatarios pueden hacerlo todavía más complejo para los extranjeros.

 

El mundo del mercado del alquiler de viviendas en España es, sin duda, foco de noticias. Si ya es complicado encontrar pisos en alquiler por la escasez de opciones y los precios elevados, un estudio que hemos realizado recientemente demuestra que algunas características de las personas que demandan viviendas como arrendatarios pueden hacerlo todavía más complejo.

Imaginemos el siguiente escenario. Dos personas quieren alquilar un piso. Una de ellas es hablante nativa de español, y la otra tiene un acento extranjero. Ambas tienen un perfil idéntico, pero resulta que el acento se convierte en un obstáculo para una de ellas.

La literatura científica ha demostrado que los hablantes de una lengua percibimos como mucho más creíbles a aquellas personas que hablan de manera nativa esa misma lengua que a la gente que la habla con acento extranjero. ¿Tendrá esto algún impacto a la hora de acceder al mercado del alquiler inmobiliario?

 

El experimento: llamadas telefónicas simuladas

El equipo de investigación coordinado por la Universidad de Alicante y en colaboración con el Centro de Investigación Nebrija en Cognición (CINC) de la Universidad Nebrija se sumergió en un experimento sociolingüístico.

 

 

[Fuente «Público»]

 

 

El inmobiliario busca soluciones digitales para hacer frente al problema de vivienda

Desde hace algunos años que el problema de vivienda en España se ha convertido en un dilema a nivel general, y tanto a nivel social como político. En consecuencia, se han lanzado diferentes propuestas y proyectos para poder dar solución a la creación de nuevas viviendas…

 

Pero aún así, la escasez de suelo, la falta de mano de obra, la dificultad para las tramitaciones, la Ley de Vivienda, la inflación y otros factores, han llevado a que este objetivo se vea en jaque. Por lo mismo, desde el sector han salido al paso y están buscando soluciones para agilizar los procesos y hacer frente al problema actual, y han escogido buscar soluciones tecnológicas para que les faciliten el camino.

Hace unas semanas que diversos agentes del sector se unieron para crear una nueva plataforma que ayudará a que la industria inmobiliaria pueda estar más digitalizada. Con este fin crearon Enlace, una empresa que busca ser el nexo entre ambos mundos para que las empresas “puedan dar el salto”. Desde el punto de vista de los fundadores, la tecnología juega un rol fundamental en la salida de la crisis del mercado residencial: “El vaivén legislativo, el encarecimiento de la vida y de la financiación y la falta de oferta configuran un entorno económico que no favorece al crecimiento del sector inmobiliario”, dicen, a lo que añaden que la transformación digital de la industria inmobiliaria será clave para dar a oferta y demanda lo que necesita en estos momentos.

 

 

[Fuente «la Información»]

 

 

La compraventa de viviendas cae un 6,4% en junio

En el último año se vendieron más de 634.000 viviendas, un 1% más que las vendidas en los anteriores 12 meses, cuando los tipos de interés estaban todavía bajos.

 

Hace un año, el mercado de la vivienda parecía vivir ajeno a los diferentes elementos que estaban azotando su estabilidad. Sin embargo, todo llega tarde o temprano, por lo que la inflación sumada al encarecimiento de las hipotecas –por las subidas de tipos de interés continuadas– han hecho mella en este mercado, que no ha parado de ralentizarse. Tanto es así, que la compraventa de viviendas en junio registró un descenso del 6,4% con respecto al mismo mes del año pasado, pasando de las 58.010 operaciones hasta un total de 53.999, según ha informado este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con este retroceso interanual, la compraventa de viviendas encadena cinco meses de tasas negativas.

El 19,4% de las viviendas transmitidas por compraventa en junio son nuevas y el 80,6% usadas. Concretamente, la compraventa de viviendas usadas bajó un 9,7% en el sexto mes del año, hasta sumar 43.532 operaciones, mientras que las transacciones realizadas sobre pisos nuevos aumentaron un 10,7%, hasta las 10.467 operaciones.

Además, el 92,3% de las viviendas transmitidas por compraventa en junio fueron viviendas libres y el 7,7%, protegidas. En total, la compraventa de viviendas libres bajó un 6,2% interanual, hasta las 49.852 operaciones, mientras que la compraventa de viviendas protegidas retrocedió un 8,7%, hasta sumar 4.147 transacciones.

 

 

[Fuente «La Razón»]